Historia

Comienzos del judo en Uruguay

La historia de nuestro Judo, es única en sí misma. Pioneros llegados de Alemania, Bélgica, Japón… que trabajaron con pasión con un único fin: Promover el trabajo de Jigoro Kano en nuestra tierra.

Se originó gracias a seis profesores. Comenzó siendo Ju-Jutsu, por medio de un médico alemán que lo aprendió en el ejército de su país, siendo alumno del Profesor Rhode. En realidad, sabía defensa personal, que era lo que pudo aprender en el ejército. Luego escapándose de los problemas políticos de la Alemania, crecía el nazismo, en 1937 vino a Uruguay con su esposa y su hijo Werner. Se presentó, y comenzó a enseñar en la Asociación Cristiana de Jóvenes.

El Judo en esa época ya era una práctica deportiva y una forma de defensa personal, de la cual existía a nivel mundial poca información y menos literatura, aunque ya se habían iniciado en 1930 en Japón, la celebración del Campeonato Nacional de Judo. La realidad es que este médico no sabía bien los fundamentos del Judo, lo practicaba con un pantalón corto, hasta medio muslo, de color negro y una casaca fuerte de mangas cortas. Así y todo le dio el puntapié inicial a la disciplina entre nosotros. En 1945 fue nombrado Profesor Titular de Judo en el Instituto de Enseñanza Profesional de Policía. Su nombre era Dr. Pablo Leopold y en 1947 su hijo Werner Leopold colaboraba con él en la enseñanza, haciéndose cargo de la Asociación Cristiana de Jóvenes. Ellos fundaron en 1954 la Academia de Judo Montevideo.

En 1955 aparece un Teniente de nombre Aquiles Faggiani, cuya labor seria fundamental en el desarrollo de diferentes disciplinas en nuestra tierra. Sus conocimientos eran muy buenos y creó el Uruguay Judo Club. Años más tarde dejó el Judo para dedicarse de pleno al Karate y fue un gran impulsor de esta arte marcial en el Uruguay. También fue pionero Víctor Garrido, que en 1956 llegó de España como 2º Dan. Tenía 26 años, y había logrado ser Campeón Nacional de ese país a principios de la década del 50, y a su esposa la habían nombrado funcionaria del Consulado Español en el Uruguay.

En Octubre 1956, Pablo Leopold y Werner Leopold con la integración sus Clubes: Asociación Cristiana de Jóvenes, Academia de Judo Montevideo y Judo Club Las Piedras, fundan la Federación Uruguaya de Judo, nombrando de Presidente a Pablo Leopold. Más tarde se inscribe el Teniente Aquiles Faggiani con el Uruguay Judo Club, y se nombra como Asesor Técnico a Víctor Garrido.

En Noviembre de 1957 se realiza el primer Campeonato Nacional de Judo, resultando Campeón Nacional por Equipos: Uruguay Judo Club y Campeón Nacional Individual: Milton Laurino.

En el año 1958 llegó Georges London de Francia, 5º Dan de Judo, 2º Dan de Karate y 2º Dan de Aikido, además de ser especialista en Kuatsu. Tenía 49 años y mucha experiencia en Judo. Fue uno de los primeros cinturones negros de Judo en Francia, fundando uno de los primeros dojos en París.

En 1937 abre el Club Saint Honoré de Jujutsu, Judo y Karate. Alumno de Mikonosuke Kawaishi, London le dio a las artes marciales un enfoque propio al que denominó Tai-Ha. El venía camino a Buenos Aires, cuando el barco que lo traía paró en Montevideo y vio el Cerro de Montevideo y la ciudad. Entonces decidió quedarse a vivir en Uruguay, e inició el Judo Club de France (Shobukan). Fue el iniciador del Aikido en el Uruguay, dedicándole mucho tiempo a desarrollar esa actividad. Entre sus primeros alumnos se formó Manuel Cela, quién fundó en 1969 el Instituto Fujiyama y actualmente ostenta el grado de 7º Dan de esta disciplina. La influencia de Geo London en el desarrollo del Judo, Aiki Jujutsu, Aikido y Karate en Uruguay, Argentina y sur de Brasil es indiscutible.

Después en 1959 llegó Toshiharu Kobayashi, 6º Dan. Tenía 35 años de edad, muy reconocido internacionalmente. Un crack del Judo. A los 15 años obtiene su 1º Dan y a los 18 años, era 4º Dan de combate. Se había ido de su país, Japón, por discusiones personales con su padre. ¡Un ser fuera de serie!, el mejor competidor y técnico que he visto en mi vida, de expresiones medidas y suaves. Fue contratado en el Paraguay por Werner Leopold para su Academia de Judo Montevideo. Paraguay no supo aprovechar los conocimientos de este gran Sensei y después de unos años, Uruguay que tampoco supo aprovecha la calidad humana y técnica de Kobayashi, hizo que se fuera a Chile en 1960 invitado por los Carabineros, y ahí encontró el lugar, el hogar y el honor que se merecía, hasta su muerte en el 2010. El Judo chileno puso la imagen de Kobayashi arriba de un pedestal, en su justo término. Como anécdota, contaban en la Embajada de Japón, que en su actuación en la segunda guerra mundial, cruzando un puente angosto, se liberó de cinco soldados que lo llevaban preso. Es considerado héroe nacional.

De 1935 a 1948, en repetidas ocasiones es campeón de la zona Oeste de Japón; de 1952 a 1956 recibe en varias oportunidades instrucciones del Shihan Kyuzo Mifune; en 1995 es condecorado por el Emperador en Japón por la enseñanza del Judo; y en 1999 recibe el premio Kodokan por difusión y excelencia en la enseñanza del Judo.

Estos seis Profesores, en su tiempo y a su manera, le dieron el puntapié inicial al Judo uruguayo.

Información extraída de la pagina web judouruguayo.wixsite.com/my-site